EL PODER DE LAS HISTORIAS

DÍA 16. El barbecho de la ilusión durante la cuarentena. (incluye versión podcast)

Nacho Caballero ♛

DÍA 16. El barbecho de la ilusión durante la cuarentena. (incluye versión podcast)

Cuando yo era pequeño, teníamos Coca Cola para comer los domingo: una botella de dos litros. Eso convertía en especial la comida de ese día. Mis padres no hacían magia para conseguirlo; lo único que sucedía es que el resto de los días, bebíamos agua.


La ilusión tiene sentido si tiene un contraste. Porque si todos los días tenemos eso que tanto nos gusta, es cuestión de tiempo, que deje de tener el efecto inicial que nos hacía vibrar por dentro.


La actual cuarentena nos está forzando a vivir sin muchos de los caprichos que nos permitíamos con una frecuencia insostenible.

Los Phileas Fogg de turno, han dejado de viajar de forma competitiva para ser el que más viaje ha visitado en 2020.

Rompo una lanza en favor de aquellas residencias que tratan a nuestros mayores como se merecen. El mayor reconocimiento para ellos y ellas por cumplir con la ley y el sentido común.


En la otra cara de la moneda, están nuestros pequeños. Muchos de ellos abandonados por sus padres, que los han visto crecer en pijama, hasta hace cuatro días. Estos mismos padres que eran aplaudidos socialmente, por pasar muchas horas en la oficina para dar lo mejor a sus hijos: el mejor colegio, el mejor seguro de salud, la mejor casa, el mejor coche... ningún recién nacido, bebé o niño pequeño pide nada de esto. Es puro egoísmo y desmonta ese "sacrificio" para darles "lo mejor" a nivel material, a cambio de no ver a sus padres durante gran parte de su infancia. Después no te extrañe que ellos no quieran verte a ti.

Para todos aquellos padres y madres que trabajan calentando la silla por miedo a perder su trabajo, tengo una mala noticia: de tu familia, también te pueden despedir.

De pronto, los runners que no se conformaban con salir a correr, han visto que su próximo Iron Man se tiene que posponer. Porque no vale con salir a correr; eso es de cobardes.

El ocio competitivo

El tiempo libre, para muchos, se había convertido en una competición en la que conseguir el mayor número de proezas. Las mismas que poder contar al lunes siguiente en la oficina, para quedar como el aceite.


Eso entre adultos. En relación a los hijos, muchos padres y madres estaban lanzados en hacer que sus hijos consumieran el mayor número de experiencias y momentos memorables; para poder contarlas en las reuniones con otros padres... como si hacer que tu hijo haya recorrido el mundo entero con catorce años, fuera algo necesariamente bueno.


Ha llegado el momento de pararnos a pensar. De vivir nuestra vida con una agenda más igualitaria para todos, en los que podernos mostrar tal y como somos. Sin montañas rusas, enlaces en la terminal, ni competiciones extremas dominicales. Ha llegado el momento de, si quieres, volver a disfrutar de las cosas sencillas.


Bienvenido/a al deporte de riesgo más apasionante de tu vida; mirarnos a los ojos y hacerlo en silencio.


AUTOR: Nacho Caballero. SSpeaker y Formador experto en Storytelling, Motivación y Conciliación

Este post forma parte del proceso de escritura y publicación de mi próximo libro.