Tienes derecho a guardar silencio. Ejércelo.



Vivimos tiempos en los que el silencio se ha convertido en un artículo de lujo. No hay prácticamente ningún momento en el que podamos disfrutar de la ausencia de palabras, de ruido, de comentarios, de mensajitos, de interrupciones, o de contenidos de personas que quieren posicionarse como expertos en ese campo.


Es necesario que hagamos un examen de conciencia y pensemos si hace falta estar publicando todos los días en las redes sociales contenidos que, en muchos casos, son producto del copiar-pegar y que al final... consiguen que un montón de personas dejen lo que están haciendo para interactuar con nosotros.


Aunque te parezca mentira, los únicos perjudicados en todo esto somos tú y yo porque, como bien sabes, el algoritmo está muy contento con lo que está sucediendo; nos tiene esclavizados engullendo contenido que ya no aporta nada. Porque no, porque repetir el mismo contenido todos los días no te posiciona como experto... para mí lo hace como un disco rayado (he querido ser fino en la definición).


Sé que me vas a decir que cada uno es libre de mirar lo que quiera. No esperaba más como argumento de defensa. Ah, sí... la libertad de expresión. Otro clásico. Espero que estés por encima de eso y entiendas lo constructivo de este mensaje.


Comenzaré a mirar con otros ojos al que guarde silencio porque lo consideraré una muestra de respeto y de algo más: porque alguien que no está todo el día sacando pecho en las redes sociales, seguro que está haciendo algo que merece la pena ser conocido.


¿Te apuntas a esta dieta de ruido?

AUTOR: Nacho Caballero.

Speaker y Formador experto en Storytelling y StoryBrand.




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