La manada y la "generación Torbe"

Actualizado: 12 de ago de 2019


Qué decir que no se haya dicho ya de la contradictoria sentencia. De la impotencia de leerla (muy recomendable)… y concluir que el problema no está en lo que el juez ha escrito sino en el fondo legislativo que sustenta su decisión.


Para cualquier persona que no haya vivido un proceso judicial en primera persona igual le resulta complicado entender que lo único que se tiene en cuenta es aquello que ha sido demostrado de forma fehaciente. Quedan fuera las opiniones personales tanto de víctimas como de acusados. Lo que importan son los hechos, las pruebas y el punto de partida es siempre la presunción de inocencia… y no al revés.


Dicho esto me da mucho asco la sentencia. Pero soy consciente de que mi sentimiento personal ni importa ni debe influir en la redacción de una sentencia judicial. En otras palabras... a cualquier juicio le viene mal convertirse en mediático.


Uno de los problemas de lo que ha sucedido está en los micro y macro machismos que vivimos a diario. En cómo antes de ayer un acusado de corrupción decía que ojalá le hubieran fotografiado con prostitutas. También en lo que vemos en televisión en los que se cosifica a la mujer y se garruliza al hombre. Ni Mediaset ni Atresmedia se libran de esto por mucho que luego quieran arrimar el hombro contra lo que promueven en sus programas estrella.


Otro fenómeno a tener en cuenta es lo normalizado que tenemos el alcohol en nuestra sociedad. Cómo forma parte de nuestros valores colectivos el montar un botellón institucional como los San Fermines… y esperar que la gente se comporte como en una biblioteca. No solamente se potencia este tipo de eventos mientras recortamos en otras cosas más importantes, sino que es uno de los pilares económicos de nuestro país porque forma parte de ese turismo de auténtico garrafón.


Pero el problema de fondo, donde vive la raíz de este drama que estamos compartiendo… vuelve a estar en la educación en valores. La que se produce en casa. Y es en este punto en el que recuerdo al medio millón de niños de la llave: tienen entre seis y doce años y pasan las tardes solos en casa. Una de las cosas que hacen es ver vídeos como el de La Manada a través de internet. Hay millones a su disposición y sin ningún esfuerzo.


No me digas que te pilla por sorpresa.


AUTOR: Nacho Caballero. Speaker y Formador experto en Storytelling y Motivación.

Más información

Nacho Caballero

650 486 412

hola@nachocaballero.com

Madrid. España.

  • Icono social LinkedIn

©2018. Todos los derechos reservados. 

Política de privacidad