La invitada de invierno

Actualizado: 12 de ago de 2019


Mi libro a la venta en La Libre de Barrio. Leganés.

Hay momentos en la vida que parecen formar parte de un latido especial. Ese que te hace sentir vivo y que la vida te atraviese. Hoy ha sido uno de esos días.


Echando la vista atrás me doy cuenta de que este tipo de latidos comenzaron a hacerse más frecuentes a partir del año 2016… en el que me vi obligado a un cambio de vida que no ha parado de hacerme crecer como persona. Como si el nacimiento de Alma hubiera colmado un vaso que se desbordó y que, inevitablemente, obligó a cambios radicales para recuperar el verdadero equilibrio.


Hoy ha sido la presentación del libro que cuenta gran parte de mi vida, aunque sea en forma de grandes pinceladas. Ha sido en mi Leganés de la infancia y me he visto rodeado de tantas personas cercanas a mi corazón, que éste se ha tenido que emplear a fondo para estar a la altura.


La sensación que he tenido durante todo este mágico evento ha sido la de que los personajes de mi libro iban entrando por la puerta uno a uno. Como si las páginas de mi libro se estuvieran convirtiendo en realidad. Sentir que cada uno de ellos se acercaba para darme besos y abrazos que me confirman que, su papel en mi libro, se queda corto en relación a su papel en mi vida real.


Vuelvo a los latidos. Últimamente tengo serios conflictos al hablar de que “tal día ha sido uno de los más emocionantes de mi vida”, porque los candidatos a ese día cada vez son más y se producen cada menos tiempo. Eso siento que forma parte de una señal de que la vida real se parece mucho más a una vida enfocada en lo verdaderamente importante. Priorizando y yendo a contracorriente en muchos aspectos que socialmente pueden no llegar a entenderse.


He redescubierto que no se trata de tener followers, fans, likes o seguidores… sino más bien de llamar a la puerta de viejos amigos, nuevos amigos e interesantes personas que forman parte del crisol de mis relaciones sociales. Ha llegado el momento de dejar de añadir gente a la agenda de contactos y comenzar realmente a cuidar de esas personas que siempre me han apoyado. Contra viento y marea. Incluso te digo más, ¿por qué no empezar a borrar personas de mi agenda y de mi vida? Al fin y al cabo, seguro que es un sentimiento mutuo.


Pero hoy no quiero hablar de los que no vinieron. Hoy solamente quiero hablar de los que quisieron hacerlo y no pudieron. Pero por encima de todo, de los que sin tener que hacerlo… lo hicieron. Porque son ellos los que hoy me han llenado de felicidad, de congoja y complicidad en un momento en el que yo iba a hablar de mi libro y he terminado hablando de mis pensamientos más íntimos ante decenas de personas, sin sentir en ningún momento que dejaba de estar arropado.


De esas cincuenta personas que acudieron para apoyarme, hubo una que no me resultaba familiar. Se colocó junto a la barra de LA LIBRE DE BARRIO y estuvo escuchando atentamente mis reflexiones sobre NO SOY EL TÍPICO. Fue al final del evento, en plena cresta de la mi ola emocional, cuando se acercó para darme las gracias por mis palabras. También dijo, en voz baja y ahogada por el bullicio, que no se podía permitir comprar mi libro.


Yo seguí hablando con otras personas mientras ella recogía su abrigo para marcharse. Abandoné mi ola y me fui hacia ella mientras cogía uno de mis libros del expositor. Se lo regalé sin pestañear ante su emocionada mirada.

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Día 17


Esta mañana de domingo hay seiscientas palabras de agradecimiento de esta persona en mi email, surgidas tras la lectura de un libro que hablar de salirte del guión.


PD: gracias a todos/as por un día tan bonito.


AUTOR: Nacho Caballero. Speaker y Formador experto en Storytelling y Motivación.

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Nacho Caballero

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