DÍA 5. Cómo mejorar tu relación con el dinero. (Incluye versión podcast)

Actualizado: 20 mar 2020





¿Te imaginas lo que pasaría si ahora mismo tuvieras para vivir 6 meses sin ir a trabajar ni recibir ingresos? ¿Te gustaría tener un horizonte de tranquilidad económica? Te voy a contar por qué, seguramente, no es así.


La mayoría de las familias de este país, están a tres meses de entrar en bancarrota. Es un hecho que nos parece normal, pero que no debería serlo.


Para evitar vernos en esta situación, tenemos que apoyarnos en tres patas complementarias.


1. Control de gastos.

2. Ahorro

3. Inversiones.


Para el primer punto, te recomiendo una plantilla de Excel Google sobre gastos domésticos. Tarea te mando.


El segundo punto está muy relacionado con el primero. Nuestro principal objetivo es tener 6 meses de ahorros que nos permitan estar sin recibir ingresos de ningún tipo. Pero no porque venga un coronavirus, sino por tener una vida tranquila y con cierta consistencia financiera.


El tercer punto es el que es realmente objeto de este post porque es el más tabú de todos: invertir nuestro dinero. Con la que está cayendo.


Este post no contiene información elaborada por un experto en inversión, ni tampoco quiere en ningún caso, realizar consejos de para invertir. Se trata de una reflexión de cómo nuestra relación con el dinero, determina la forma en la que podemos afrontar la situación actual, el futuro y paliar en cierta forma la incertidumbre.


Nos han inculcado, desde pequeños, la idea de que el mejor sitio para nuestro dinero es el banco. Cuando en realidad, hay algunas ideas básicas que desmotan esta leyenda urbana.


1. La inflación se come tu dinero. Si tienes diez mi euros en el banco sin generar interés porque los tipos de interés son cero, en diez años tendrás ocho mil euros. Magia. El 2% de inflación anual es la responsable. Echa cuentas.


2. Tu asesor bancario, te quiere. Creo que tenemos historias recientes de sobra para saber que no es así. Ni se te ocurra hacer caso al empleado de banca de tu oficina. No busca tu beneficio ni protección, ni siquiera el suyo; sino el de la entidad para la que trabaja. Para eso le pagan.


Vayamos con un diccionario básico para inversores novatos.


En el mundo de la inversión hay varios conceptos que hay que tener claros, antes de poder hablar de productos concretos en los que invertir, para que nuestros ahorros trabajen para nosotros... y no (siempre) al revés.


- Renta fija: es un tipo de inversión en el que hay un compromiso de devolución del dinero invertido y una cierta rentabilidad. Como puedes imaginar, la rentabilidad suele estar muy por debajo de la inflación devoradora. Son inversiones que suelen estar vinculadas a garantías que dan los propios países, que no suelen quebrar fácilmente. Hay excepciones como Venezuela o Argentina, que lo hace cada diez años.


- Renta variable: en este caso, la rentabilidad de la inversión y la recuperación del dinero no están garantizadas. Está vinculado a inversiones en valores bursátiles que, como bien sabes, suben y bajan. Si una empresa pierde todo su valor, pierdes tu dinero, por poner un ejemplo dramático.


- Invertir en un índice: equivalen a invertir en un país, es decir, que engloban a las empresas más importantes que operan en la bolsa de ese país. Es renta variable. Los nombres de estos índices van precedidos de unas letras y luego de un número, que indica el número de empresas que están ponderadas dentro de ese índice.


  • DAX30: índice en el que cotizan las 30 empresas de mayor cotización de Alemania

  • SP500: índice en el que cotizan las 500 empresas de mayor cotización de EE.UU.

  • IBEX35: índice en el que cotizan las 35 empresas de mayor cotización de España.


Tienes índices de todos los países e invertir en ellos equivale a hacerlo en la economía de cada uno de esos países.


- Invertir en una empresa: en este caso, ponemos nuestro dinero en manos de lo que haga esa empresa a todos los niveles. Invertir de esta forma es más complejo, porque las empresas SI que pueden quebrar o reducir mucho su cotización. Hay que conocer muy bien cómo interpretar los diferentes números que tiene la empresa para invertir con un cierto criterio.


Decirte que, en los últimos meses y antes del coronavirus, Renault perdía más de la mitad de su valor, mientras Tesla lo quintuplicaba. O que la empresa Aurora Cannabis, que parecía que se iba a comer el mundo, ha pasado de 6 dólares por acción, a 0,70 en la actualidad. Al borde de la desaparición.


- Invertir en materias primas: las dos por excelencia son el Oro y el petróleo, aunque hay muchas más. Se suele decir que el Oro es un valor refugio que sube cuando todo lo demás baja (como ahora), aunque no siempre es así. En una crisis como la actual, el petróleo está por los suelos y remontará cuando los coches y los aviones vuelvan a circular. No hay que ir a Salamanca.


Entonces. ¿Qué hago con mi dinero?


No seré yo el que te diga lo que tienes que hacer con tu dinero. En este post te voy a comentar algunas alternativas interesantes, que he tenido la ocasión de probar en todos los casos en primera persona.


Inversión Pasiva.


Consiste en invertir en robo advisors: tu dinero es manejado por un algoritmo con una mínima intervención humana. La diversificación es muy elevada y el riesgo por tanto también está más repartido. Se puede elegir los diferentes niveles de proporción entre renta fija y renta variable. Algunas de las empresas más famosas son: Finizens e Indexa Capital. Suelen diseñar carteras que invierten en diferentes países, materias primas y empresas.


Mi experiencia personal en ambos casos es: que son productos pensados para el largo plazo (mínimo 10 años), con muy bajas comisiones. La principal pega son los tiempos de ingresos y retiradas de dinero. Pueden llegar a una semana o más. Hay otros competidores que lo hacen más rápido.


Más inversión pasiva


Como clientes de ING, te puedo decir que tiene un producto muy parecido al mencionado anteriormente que se llama Inversión +. Puedes elegir el nivel de riesgo y también está pensado para el largo plazo.


Mi experiencia personal me ha hecho decantarme por esta opción frente a Finizens e Indexa Capital, porque no tengo que abrir otra cuenta en ninguna parte. Prefiero tenerlo todo unificado. Además, los tiempos para ingresos y recuperación de dinero, se reducen drásticamente y suelen ser de dos días laborables. Las comisiones son ligeramente más elevadas.


En todos los casos de inversión pasiva que te he comentado, lo más importante es el interés compuesto: a partir de la cantidad invertida, se generan unos intereses que se suman a la cantidad inicial y también generan intereses. Ejemplo: si inviertes 100 euros en una cuenta y esta genera 20 euros de beneficio, este tipo de ahorro comenzará a generar intereses sobre 120 euros, no solo sobre los 100 iniciales. De ahí la importancia de mantenerlo a muy largo